lunes, 4 de enero de 2010

¿HAY QUE LLEVAR REGALO?

El invitado no tiene la obligación de acudir con un regalo. Pero si lo lleva, ha de entregarlo tras el primer saludo y antes de pasar al salón (es decir, sin hacerlo en presencia de los demás invitados). Veamos las posibilidades más habituales:

- El anfitrión habrá de prever que lleguen flores y, por ello, tendrá disponible algún jarrón para ponerlas en agua y lucirlas. Pero muchas veces el invitado no desea llevarlas en mano; en tal caso, puede hacerlas llegar con unas horas de antelación o, lo que es muy frecuente, enviarlas al día siguiente con una nota de agradecimiento por la invitación y la cordialidad de la velada.

- Si le regalan una botella de cava, póngala a enfriar en el frigorífico para sacarla a los postres, aunque si el número de invitados es amplio, puede ponerla en la nevera y preparar una cubitera para, si da tiempo a que se enfríe, servirla con el aperitivo. En cambio, si el regalo es vino, no es obligatorio servirlo en la comida, ya que se da por supuesto que el anfitrión ha previsto lo que se beberá con el menú. En consecuencia, el invitado no se sentirá ofendido si no se abre la botella que él llevó.

- Si le regalan dulces, ofrézcalos como complemento del postre que haya preparado. Si son bombones, preséntelos a la hora del café.

- Cuando los anfitriones tiene hijos, el obsequio puede estar dedicado a ellos.